Llegue hasta ti mi súplica; inclina tu oído a mi clamor, Señor.
Oremos:
Soy un hombre de labios impuros, y he visto con mis ojos al Señor de los ejércitos
Lectura del libro del profeta Isaías
El año de la muerte del rey Ozías vi al Señor sentado en un trono alto y magnífico; la orla de su manto llenaba el templo. Había dos serafines junto a él, con seis alas cada uno: con un par se cubrían el rostro, con otro se cubrían los pies, y con el otro volaban. Y se gritaban el uno al otro:
Sal 92, 1ab.1c-2.5
Señor, tú eres nuestro rey.
Tú eres, Señor, el rey de todos los reyes. Estás revestido de poder y majestad.
Tú mantienes el orbe y no vacila. Eres eterno y para siempre está firme tu trono.
Muy dignas de confianza son tus leyes y desde hoy y para siempre, Señor, la santidad
adorna tu templo.
Aleluya, aleluya.
No tengan miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma
† Lectura del santo Evangelio según san Mateo
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus apóstoles:
Mira con bondad, Señor, los sacrificios que te presentamos, para que, al celebrar la pasión de tu Hijo en este sacramento, gocemos de sus frutos en nuestro corazón.
La salvación por Cristo
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, que por amor creaste al hombre, y, aunque condenado justamente, lo redimiste por tu misericordia, por Cristo, Señor nuestro.
Los discípulos reconocieron al Señor Jesús al partir el pan.Antífona de Entrada
Oración Colecta
Dios omnipotente y misericordioso, aparta de nosotros todos los males, para que, bien dispuesto nuestro cuerpo y nuestro espíritu, podamos libremente cumplir tu voluntad.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.Primera Lectura
6, 1-8
"¡Santo, santo, santo es el Señor Dios de los ejércitos, su gloria llena toda la tierra!"
Temblaban las puertas al clamor de su voz y el templo se llenaba de humo. Entonces
exclamé:
"¡Ay de mí, estoy perdido! Porque soy un hombre de labios impuros, que habito en medio de un pueblo de labios impuros, y he visto con mis ojos al Rey y Señor todopoderoso"
Uno de los seres de fuego voló hacia mi trayendo un carbón encendido que había tomado del altar con las tenazas; tocó con é mi boca y me dijo:
"Al tocar esto tus labios desaparece tu culpa y se perdona tu pecado".
Entonces oí la voz del Señor, que decía:
"¿A quién enviaré?, quién irá por nosotros?"
Respondí:
"Aquí estoy, Señor, envíame".
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.Salmo Responsorial
Señor, tú eres nuestro rey.
Señor, tú eres nuestro rey.
Señor, tú eres nuestro rey.Aclamación antes del Evangelio
Dichosos ustedes si los injurian por ser cristianos, porque el Espíritu de Dios descansa en ustedes.
Aleluya.Evangelio
10, 24-33
"El discípulo no es más que el maestro, ni el criado más que su señor; le basta al discípulo ser como su maestro, y al criado como su Señor. Si al dueño de la casa lo han llamado Satanás, ¡qué no dirán de sus servidores!
No teman a los hombres, porque no hay nada oculto que no llegue a descubrirse; no hay nada secreto que no llegue a saberse. Lo que les digo de noche, repítanlo en pleno día, y lo que les digo al oído, pregónenlo desde las azoteas.
No tengan miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. Teman más bien a quien puede arrojar al lugar de castigo el alma y el cuerpo.
¿No se venden dos pajarillos por una moneda? Sin embargo, ni uno solo de ellos cae por tierra si no lo permite el Padre. En cuanto a ustedes, hasta los cabellos de su cabeza están contados. Por lo tanto, no tengan miedo; porque ustedes valen mucho más que todos los pájaros del mundo.
A quien me reconozca delante de los hombres, yo también lo
reconoceré ante mi Padre que está en los cielos; pero al que me niegue delante de los hombres, yo también lo negaré ante mi Padre
que está en los cielos".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.Oración sobre las Ofrendas
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.Prefacio
Por él,
los ángeles y arcángeles y todos los coros celestiales celebran tu gloria, unidos en común alegría.
Permítenos asociarnos a sus voces cantando humildemente tu alabanza:
[Misa]Antífona de la Comunión