El Señor es mi protector; él me libró de las manos de mis enemigos y me salvó, porque me ama.
Oremos:
¿Acaso presume el hacha frente al que corta con ella?
Lectura del libro del profeta Isaías
Así dice el Señor:
Sal 93, 5-6.7-8.9-10.14-15
Escucha, Señor, a tu pueblo.
Aplastan a tu pueblo, Señor, y oprimen tu heredad. Asesinan a la viuda y al extranjero, matan al huérfano.
"El Señor no ve nada -andan comentando-, el Dios de Jacob no se da cuenta". Entiendan los tontos del pueblo, ¿cuándo comprenderán, ignorantes?
El que hizo el oído, ¿no va a oír? El que formó los ojos, ¿no va a ver? El que educa a los pueblos, ¿no va a corregir? El que enseña al hombre, ¿no va a saber?
Porque el Señor no rechaza a su pueblo, no abandona a su heredad; habrá de nuevo justicia en el juicio, y la apoyarán todos los hombres honestos.
Aleluya, aleluya.
Escondiste estas cosas a los sabios y las revelaste a la gente sencilla
† Lectura del santo Evangelio según san Mateo
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, Jesús exclamó:
Que este pan y este vino que tú mismo nos das para ofrecértelos nos ayuden, Señor, convertidos en el Cuerpo y Sangre de tu Hijo, a conseguir el premio de la felicidad eterna.
Jesús, buen samaritano
En verdad es justo darte gracias, y deber nuestro alabarte, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, en todos los momentos y circunstancias de la vida, en la salud y en la enfermedad, en el sufrimiento y en el gozo, por tu siervo, Jesús, nuestro Redentor.
El pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo, dice el Señor.Antífona de Entrada
Oración Colecta
Concédenos, Señor, que el curso de los acontecimientos del mundo se desenvuelva, según tu voluntad, en la justicia y en la paz, y que tu Iglesia pueda servirte con tranquilidad y alegría.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.Primera Lectura
10, 5-7.13-16
"¡Hay de Asiria, vara de mi ira, bastón de mi furor! La envío contra una nación impía, la mando contra el pueblo que provoca mi enojo; para robarlo y saquearlo, para pisotearlo como el barro de las calles. Pero Asiria no piensa así, no es eso lo que planea en su interior: sólo piensa en destruir, en arrasar muchas naciones.
Porque dice:
"Con la fuerza de mi mano lo hice, y con mi ingenio, pues soy inteligente. He cambiado las fronteras de las naciones, he saqueado sus tesoros, he aniquilado con mi poder a sus habitantes. Me he apoderado, como de un nido, de las riquezas de las naciones; como se recogen huevos abandonados he reunido toda la tierra: Nadie ha batido las alas, nadie ha abierto el pico para piar".
¿Se pavonea el hacha ante el que le maneja? ¿Presume la sierra ante el que la usa? ¡Como si el palo pudiera mover a quien lo lleva o el bastón manejar a quien no es de madera!
Por eso el Señor todopoderoso dejará raquíticos a quienes presumen de fuerza, y debajo de su esplendor encenderá un fuego abrasador, que todo lo devorará".
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.Salmo Responsorial
Escucha, Señor, a tu pueblo.
Escucha, Señor, a tu pueblo.
Escucha, Señor, a tu pueblo.
Escucha, Señor, a tu pueblo.Aclamación antes del Evangelio
Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado los misterios del Reino a la gente sencilla.
Aleluya.Evangelio
11, 25-27
"Yo te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y prudentes, y se las has dado a conocer a los sencillos. Sí, Padre, así te ha parecido bien. Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo sino el Padre, y al Padre sólo lo conoce el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.Oración sobre las Ofrendas
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.Prefacio
Porque él, en su vida terrena, pasó haciendo el bien y curando a los oprimidos por el mal.
También hoy, como buen samaritano, se acerca a todo hombre que sufre en su cuerpo o en su espíritu, y cura sus heridas con el aceite del consuelo y el vino de la esperanza.
Por este don de tu gracia, incluso cuando nos vemos sumergidos en la noche del dolor, vislumbramos la luz pascual en tu Hijo, muerto y resucitado.
Por eso,
unidos a los ángeles y a los santos, cantamos a una voz el himno de tu gloria:
[Misa]Antífona de la Comunión