Caminando Jesús por la orilla del lago de Galilea, vio a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo, que estaban remendando sus redes, y los llamó.
Se dice "Gloria".
Oremos:
Hizo decapitar a Santiago
Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles
En aquellos días, los apóstoles daban testimonio con mucha fortaleza de la resurrección de Jesús, el Señor, y todos gozaban de gran estima y realizaban muchos signos y prodigios en medio del pueblo.
Sal 66, 2-3.5.7-8
¡Oh Dios!, que te alaben los pueblos, que todos los pueblos te alaben.
Que Dios se apiade y nos bendiga, que haga brillar su rostro sobre nosotros; para que se conozcan en la tierra tus caminos, tu salvación en todas las naciones.
Que se alegren y canten de júbilo las naciones, porque juzgas rectamente los pueblos, y gobiernas las naciones de la tierra.
La tierra ha dado su fruto, nos bendice el Señor, nuestro Dios. Que Dios nos bendiga, y que lo teman hasta en los más remotos lugares de la tierra.
Aleluya, aleluya.
Beberán de mi cáliz
† Lectura del santo Evangelio según san Mateo
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, la madre de los Zebedeos se acercó a Jesús con sus hijos y se arrodilló para pedirle un favor.
Celebrante
Para que la Iglesia guarde sin alterar en todo el mundo la enseñanza que recibió en sus orígenes por medio de la predicación apostólica y la transmita con fidelidad de generación en generación, roguemos al Señor.
Para que no cesen de nacer en todo el mundo Iglesias, que, como retoño legítimo de las primeras comunidades fundadas por los apóstoles, se alimenten de la Palabra que ellos anunciaron y que arraigó también en nuestra tierra, roguemos al Señor.
Para que, quienes como Santiago, el primero de los apóstoles que derramó la sangre por el nombre de Cristo, sufren persecuciones, sean semilla de una nueva primavera cristiana, roguemos al Señor.
Para que el Señor nos ilumine con el testimonio del martirio de Santiago, y nos fortalezca de manera que estemos dispuestos a beber, como él, el cáliz del sufrimiento, roguemos al Señor.
Celebrante:
Acepta, Señor, los dones que te presentamos y, por intercesión del apóstol Santiago, purifica nuestros corazones para que podamos participar dignamente del Cuerpo de Cristo, que vive y reina por los siglos de los siglos.
Santiago, testigo predilecto
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso, Pastor eterno.
Quienes participan del cáliz del Señor, se convierten en amigos de Dios.Antífona de Entrada
Oración Colecta
Dios todopoderoso y eterno, que quisiste que Santiago fuera el primero de entre los apóstoles en derramar su sangre por el Evangelio; fortalece a tu Iglesia con el testimonio de su martirio y defiéndela con su valiosa
protección.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén. Primera Lectura
4, 33; 5, 12a. 27-33; 12, 1b-2
Lo hicieron entrar para que compareciera ante el Consejo, y el sumo sacerdote les preguntó:
"¿No les prohibimos terminantemente enseñar en nombre de ése? Y sin embargo, han llenado Jerusalén con sus enseñanzas y además quieren hacernos responsables de la muerte de ese hombre".
Pedro y los apóstoles respondieron:
"Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres. El Dios de nuestros antepasados ha resucitado a Jesús, a quien ustedes mataron colgándolo de un madero. Dios lo ha exaltado a su derecha como Príncipe y Salvador, para dar a Israel la ocasión de arrepentirse y de obtener el perdón de los pecados. Nosotros y el Espíritu Santo, que Dios ha dado a los que le obedecen, somos testigos de todo esto".
Ellos, enfurecidos de tales palabras, querían matarlos. Y el rey Herodes mandó ejecutar a Santiago, hermano de Juan.
Palabra de Dios.
Te alabamos Señor.Salmo Responsorial
¡Oh Dios!, que te alaben los pueblos, que todos los pueblos te alaben.
¡Oh Dios!, que te alaben los pueblos, que todos los pueblos te alaben.
¡Oh Dios!, que te alaben los pueblos, que todos los pueblos te alaben.Aclamación antes del Evangelio
Yo los he elegido del mundo, dice el Señor, para que vayan y den fruto y su fruto permanezca.
Aleluya.Evangelio
20, 20-28
El le preguntó:
"¿Qué quieres?"
Ella contestó:
"Manda que estos dos hijos míos se sienten uno a tu derecha y otro a tu izquierda cuando tú reines".
Jesús respondió:
"No saben lo que piden. ¿Pueden beber el cáliz de amargura que yo voy a beber?"
Ellos dijeron:
"Sí, podemos".
Jesús les respondió:
"Beberán mi cáliz, pero sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo, sino que es para quienes lo ha reservado mi Padre".
Al oír aquello, los otros diez se indignaron contra los dos hermanos. Pero Jesús los llamó y les dijo:
"Ustedes saben que los jefes de las naciones las gobiernan tiránicamente y que los dirigentes las oprimen. No debe ser así entre ustedes. El que quiera ser importante entre ustedes, sea su servidor, y el que quiera ser el primero, que sea su esclavo. De la misma manera que el Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida en rescate de todos".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.Oración de los Fieles
Oremos, hermanos y hermanas, a Dios Padre misericordioso, que ha querido que fuésemos edificados en la solidez de la fe de los apóstoles, y pidámosle por el bien de todos.
(Reondemos a cada petición:
Escúchanos, Señor).
Escúchanos, Señor.
Escúchanos, Señor.
Escúchanos, Señor.
Escúchanos, Señor.
Señor Jesús, Redentor nuestro, que llamaste a Santiago para que dejase las redes y se hiciera pescador de hombres; escucha nuestra oración y fortalece nuestras débiles voluntades, para que, como él, seamos fieles a tu llamada. Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.Oración sobre las Ofrendas
Amén.
Prefacio
Porque Santiago, testigo predilecto, anunció el Reino que viene por la muerte y resurrección de tu Hijo, y, el primero entre los apóstoles, bebió el cáliz del Señor: con su guía y patrocinio se conserva y se dilata la fe por toda la tierra, mientras tu apóstol alienta a los que peregrinan finalmente a ti, por Cristo, Señor nuestro.
Por eso, Señor,
con todos los ángeles te alabamos ahora y por siempre, diciendo con humilde fe:
[Misa]Antífona de la Comunión